Desarrollo Productivo informó que hasta abril no recibieron reportes de granjas en “peligro de cerrar”. La dirigencia de los avicultores mairaneños afirma un menor porcentaje de ellos continúa trabajando debido a la falta de maíz

Granjas cerradas, desempleo y migración es lo que ha causado la falta de maíz en el municipio de Mairana, uno de los puntos más importantes de producción avícola de Santa Cruz, en el que hoy trabaja solo el 40% de las más de 500 granjas instaladas en esa localidad.

Es un momento totalmente difícil. Debe estar funcionando el 40% de las granjas, no más”, informó Gober Cejas, presidente de la Asociación de Avicultores de Mairana.

“Es lo que venimos anunciando desde hace unos dos meses atrás. El cierre de granjas se ha venido dando paulatinamente. Esta zona, que produce aproximadamente 1,2 millones de pollos al mes, hoy en día solo tiene entre un 10 a 15% de producción”, indicó Omar Castro, presidente de la Asociación de Avicultores de Santa Cruz (ADA).

El viernes pasado, el ministro de Desarrollo productivo y Economía Plural, Néstor Huanca, dijo a Unitel que ni el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) ni otras instituciones dependientes de esa cartera de Estado emitieron hasta fines abril ningún reporte de granjas que estarían “en peligro de cerrar”.

En Mairana, la bonanza impulsada años atrás por la producción de carne de pollo quedó atrás. Actualmente, el elevado precio del maíz y la escasez causada por la sequía, el exceso de lluvias, la especulación y el contrabando han provocado el cierre de granjas e incluso de “algunas escuelas”, porque los padres de familia se quedaron sin empleo y “se fueron a buscar la vida” a otras regiones junto con sus hijos, lamentó Cejas.

“La avicultura es una cadena: el transporte de maíz, chala, pollo bebé, pollo terminado, vitaminas y vacunas desde Santa Cruz; el cuidado de la salud de los animales; y el cuidado y alimentación en granja. Mucha gente que vive de esto ha perdido su trabajo”, sostuvo el dirigente.

“Va a ser una crisis bien grande que va a llegar a Mairana. No hay trabajo para la gente ni para nosotros mismos. (…). Los que tenemos granja no tenemos con qué criar el pollo. No hay maíz”, contó Milán Rosales, quien produce pollo desde 1973 y está entre los primeros avicultores de ese municipio cruceño.

Esta situación ha puesto en riesgo el cumplimiento de los pagos de créditos obtenidos por los avicultores. “Los bancos no esperan, cobran y se vienen por encima de todo”, dijo Cejas.

Las granjas están cerradas y no tienen con qué pagar sus créditos. Para ello, necesitan tener un flujo de ingresos que se basa en el 100% de su capacidad productiva. Se ha generado mucho desempleo, porque han tenido que decirle  a sus trabajadores que ya no van a criar por el momento y esa es otra afectación que impacta en la población de Mairana”, afirmó a su vez Castro, quien calificó la situación como “alarmante”.

Para generar nuevamente trabajo, aquí tiene que haber maíz y el maíz está muy caro, con el flete llega a costar como unos Bs 120; y con el precio del pollo, que está bajo, eso no es negocio, a ese precio no podemos trabajar”, dijo Cejas, quien representa a una asociación compuesta por 200 propietarios de entre 500 y 600 granjas.

Casi todo los productores de pollo cultivan su propio grano para cubrir parte o el total de su demanda, pero este año no pudieron acudir a esa reserva, debido a que la sequía afectó casi la totalidad de los maizales.

 “No tenemos cosecha casi la mayoría. Lo que tenemos será un 10%, no hay más. Fue un año de mucha sequía que ahorita afecta a todos. El ganado no tiene qué comer y ahora para los pollos no hay maíz. Aparte, no hay pollo bebé, porque no hay maíz. ¿Qué vamos a hacer con el pollo si no tenemos maíz para darles de comer?”, afirmó Rosales, propietario de la granja Virgen de Urkupiña, cuyos galpones con capacidad para criar 150.000 pollos ahora se encuentran vacíos.

El Gobierno debe darnos una solución, pero ya. No podemos esperar más”, remarcó Cejas.

Rosales recordó que en años anteriores el sector enfrento también la falta de maíz, pero este 2022 la situación es “extrema”, porque se quedaron sin maizales por la sequía.

La solución inmediata es la importación, no hay otra manera. No podemos inventarnos maíz de donde no hay”, sostuvo Castro.

Con ese objetivo, tanto ADA como la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) pidieron reunirse directamente con el presidente Luis Arce, para viabilizar la aprobación de un decreto que autorice la importación de maíz transgénico, el único que hay en Sudamérica, según ambas dirigencias. 

“Otra vez llamamos a recapacitar al Gobierno, para que deje su discurso de que garantizan la provisión de maíz y de que no hay afectación en este tema; para que de una vez se siente en un diálogo franco y sincero con avicultores, porcinocultores y  lecheros, para poder abordar esta crisis que se está dando”, sostuvo Castro.

Rosales mantiene la esperanza de que esta situación se revierta, ya sea con grano importado o con el que pueda llevarles la Empresa de Apoyo de Producción de Alimentos (Emapa). “Ojalá llegue el maíz, eso estamos esperando”, finalizó.

Fuente: El Deber